El imán de álnico está compuesto por Aluminio, Níquel y Cobalto. Este tipo de imán posee una inducción remanente muy elevada, pero una coercitividad muy baja. Asimismo, presenta una gran estabilidad en temperaturas extremas, manteniendo sus características magnéticas entre –250º C y 425º C. El imán de álnico tiene una elevada inducción magnética. Este tipo de imán se utiliza principalmente en aparatos de medición y sistemas de detección por campos magnéticos (pesaje analítico, frenos, …). Esta calidad de imán es la que presenta un mejor comportamiento frente al aumento de temperatura.

El álnico es un material muy resistente pero a la vez muy frágil. Su manipulación no puede realizarse mediante los sistemas tradicionales. En el supuesto de necesitar cualquier tipo de modificación, únicamente se puede realizar durante el proceso de fundición.
Este tipo de imán requiere de unas técnicas específicas para realizar la imantación. La orientación del material se realiza durante el tratamiento térmico mediante previa fase de enfriamiento controlado, consiguiendo así un campo magnético con la dirección de imantación definida.
El imán de álnico, debido a que se fabrica mediante un proceso de fundición, presenta en bruto un aspecto rugoso y de color oscuro. Con el fin de conseguir un mayor grado de exactitud en las tolerancias del material, es aconsejable realizar un proceso de rectificado.
El imán de álnico no presenta ningún tipo de problemas de oxidación.
IMA, Ingeniería Magnética Aplicad...
Las instalaciones de INGENIERIA MAGNETICA tiene...
Nuestra nueva sede en Milán dispondr&aac...