Los almacenes, y los imanes en ellos, son un pilar fundamental no sólo de los centros de producción industrial como fábricas, plantas de producción y centros logísticos; sino que también ocupan un lugar de importancia máxima a lo largo de toda la cadena de transporte desde que se producen los bienes hasta que son entregados directamente al cliente final. Los almacenes están presente tanto en las tiendas finales que distribuyen los productos al por menor como en los grandes centros logísticos en los que se organizan, envían y reciben miles de envíos de diferentes empresas y sectores industriales.


El almacén, que en un principio era poco más que un espacio en el que dejar las mercancías en esos tiempos muertos entre un trayecto y otro o durante el tiempo que aún no se cierra la venta; ha ido evolucionando hasta convertirse hoy en uno de los centros más tecnológicos que existen. Así, en un almacén actual podemos ver que están presente sistemas de la más avanzada tecnología tales como programas para clasificar e inventariar en tiempo real todo el contenido del edificio, códigos de barras y lectores que permiten clasificar y conocer el estado de todas las mercancías en todo momento así como permitir su localización instantánea a través de detectores magnéticos en los que los imanes juegan un papel fundamental.


Y es que no podríamos entender el sistema logístico de los almacenes de hoy en día sin el rol fundamental que juegan los imanes en él. Así, las mercancías que llegan a un almacén por primera vez, son etiquetadas con códigos de barras y distribuidas de forma mecánica a las diferentes secciones. Sin embargo, es en los almacenes propios de las tiendas de distribución final como los centros comerciales donde los imanes cobran toda su importancia ya que no sirven únicamente para etiquetar e inventariar los diferentes accesorios y elementos que están a la venta; sino que también cumplen una función de seguridad.


El papel fundamental de los imanes de neodimio


Los imanes de neodimio suelen ser la opción favorita para asegurar la seguridad y prevenir el robo de los diferentes artículos de la tienda. Al situarlos en el almacén, se les adhiere un imán de alguna de las múltiples formas y variantes que existen que cumple esencialmente la misma función en todos los casos: garantizar que el detector de la salida de la tienda dé la alarma en el caso de que alguien se haya llevado el objeto sin pagar y evitando así el robo. Además, este tipo de imanes ha ido evolucionando a lo largo de los últimos tiempos para que cada vez sea más difícil el poder separarlos de los artículos a los que están ligados si no se dispone del material adecuado, con el incremento de la seguridad que esto ha supuesto.


Imanes para seguridad en tiendas

Se estima que diariamente la existencia de imanes de neodimio en los almacenes de las tiendas previene y evita una gran cantidad de robos que serían responsables de cuantiosas pérdidas económicas que, afortunadamente, hoy no se dan en esa medida; por lo que podemos aseverar que los imanes juegan un rol importantísimo no sólo en los almacenes sino en toda la cadena económica.


Atendiendo a los diferentes tipos de imanes que podemos ver en los almacenes; podemos observar que existen tanto cartulinas impregnadas en acero como sobres magnéticos, papel magnético o imanes plastificados de neodimio. Si bien todos cumplen la misma función, cada uno de ellos puede adaptarse específicamente a un tipo muy concreto de artículos obteniendo en todo momento la mejor relación calidad-precio entre el artículo a proteger en el almacén y el imán que lo protege.