Se puede volver a magnetizar un imán que haya perdido sus propiedades magnéticas, pero, siempre y cuando, no haya sido modificada la alineación de sus partículas internas, por ninguna causa, como por ejemplo, la exposición de estos elementos a altas temperaturas.

 

Es una realidad que, con el transcurrir del tiempo, se puede volver a magnetizar un imán, sobre todo porque estos elementos pueden olvidar, de alguna manera, las propiedades que les permite tener un óptimo funcionamiento.

 

como volver a magnetizar un iman


De hecho, se puede volver a magnetizar un imán con uno cuya fuerza sea mayor, como los poderosos imanes de neodimio, que están hechos de neodimio, hierro y boro; también con un imán de tierras raras o con la suma de varios imanes viejos, sin embargo, antes se debe determinar la polaridad (sur y norte) y magnetizar el polo correcto.

 

Cómo volver a magnetizar un imán

Encontrar un imán para volver a magnetizar otro no es una tarea demasiado complicada. De hecho, simplemente se puede ubicar un viejo ordenador desechado en algún lugar con un antiguo disco duro de 400MB o alguna otra unidad de capacidad relativamente pequeña que ya no se use. Al abrirlo, habrá un poderoso imán en su interior.

 

Ahora, para el primer paso antes de continuar con la re magnetización, lo primero que se debe hacer es retirar cualquier protector que pueda tener el imán. Luego, se debe encontrar los polos del imán en buen estado con la ayuda de una brújula.

 

¿Cuál se debe magnetizar? Aquel lado al cual apunte la aguja, que será el polo sur (ya que los opuestos se atraen) y, de esa manera, se puede magnetizar el viejo norte con el nuevo polo sur del imán que, contrariamente a la creencia popular, estos dos polos se encuentran normalmente en los lados largos y planos del imán, no en los dos.

 

Se puede volver a magnetizar un imán frotando un polo del neodimio, por ejemplo, contra el polo opuesto del imán viejo, repitiendo así con el otro lado y consiguiendo el efecto buscado. Evidentemente, las partes que se atraen son las que se pueden recargar entre sí y esto nos permitiría magnetizarlos otra vez y así usarlos, sin necesidad de desecharlos.

 

Se puede volver a magnetizar un imán, también, si ha sido golpeado o almacenado incorrectamente, lo que les hace perder su capacidad de atracción. Incluso, un imán aún en sus mejores condiciones puede desmagnetizarse durante su vida útil. Un ejemplo de esto es un imán de samario cobalto que ha demostrado perder naturalmente el 1% de sus capacidades magnéticas durante un período de 10 años.

 

Después de este proceso, cualquier imán que haya perdido sus propiedades magnéticas puede volver a ser completamente funcional.

 

Se deben almacenar de manera alternada

En una publicación anterior, pudimos conocer cómo se magnetiza un imán, porque, por lo general, estos elementos no son magnéticos desde sus primeras etapas de producción, con lo cual, para que tengan las propiedades que necesitan y, mantenerlas con el tiempo, una acción fundamental es almacenarlo de manera correcta para mantener el magnetismo por mucho más tiempo.

 

Después que volver a magnetizar un imán, se deben guardar de modo tal, que sus polos se alternen, es decir, el polo norte de un imán contra el polo sur del siguiente. Los imanes se atraen naturalmente entre sí en esta orientación, y almacenarlos de esta manera ayuda a preservar su fuerza magnética.

 

Por el contrario, al almacenarlos en un revoltijo aleatorio o con polos similares uno contra el otro (orientado al norte hacia el norte), los imanes se deteriorarán relativamente rápido y, otra vez, volverá a ser necesario repetir el proceso para volver a magnetizar un imán antes de tiempo.