El sector de la automoción es uno de los campos de la industria y de la ciencia en el que más investigaciones se realizan y en el que el desarrollo tecnológico es más acusado. Desde los primeros coches en los que por no haber, no había ni cinturones de seguridad, hasta los últimos modelos híbridos o totalmente eléctricos, han pasado muchísimos años de innovaciones, desarrollo y avance ininterrumpido de una de las industrias más punteras de todas y, en Europa, una de las que más empleo generan.

 

Los imanes, un elemento clave para la industria

Dentro de la industria de la automoción, un elemento fundamental para entender no sólo el funcionamiento de los últimos modelos de monovolúmenes, sino también toda la línea de montaje de los vehículos es el imán. Y es que los imanes en la industria de la automoción se usan desde hace décadas y tienen cada vez funciones de lo más variopinta, tanto en la línea de montaje como en el propio vehículo.

 

Interior coche imanes


Así, podemos encontrar imanes en cantidad de elementos de un vehículo, como pueden ser, por ejemplo, los elevalunas eléctricos, que se accionan a través del uso de varios imanes. Del mismo modo, algo similar sucede con otros elementos del vehículo como pueden ser los limpiaparabrisas, la sujeción de techos y de puertas o los motores de movimientos de los diferentes asientos.

 

Por otra parte, vemos imanes destinados al mundo de la automoción en otras partes del coche muchísimo más sensibles y fundamentales, como pueden ser, por ejemplo, el sistema de frenado ABS o las cajas de cambio de los coches automáticos en los que los imanes son responsables del cambio de marchas. Además, los sensores de posición que tan populares han sido a la hora de aparcar un coche en total seguridad, también funcionan con imanes u otros dispositivos útiles, como pueden ser el mecanismo que detecta si nos hemos puesto o no los cinturones de seguridad.

 

Otra cosa a destacar de los imanes en el sector de la automoción, es el hecho de que en general presentan la ventaja de poder automatizar los procesos y hacer que las diferentes partes del vehículo tengan una mayor eficacia y seguridad en el uso frente a las contrapartidas que no emplean los imanes. De esta forma, elevalunas eléctricos, cajas de cambio automatizadas o sistemas ABS, consiguen gracias a los imanes, unas mayores cotas de seguridad de lo que se consigue sin ellos.

 

Presencia en todo el proceso de montaje

Por otra parte, el uso de los imanes en el sector del automóvil no es exclusivo del propio vehículo; sino que intervienen de forma muy destacada en todo el proceso de fabricación del automóvil. De esta forma, durante toda la cadena de montaje de los automóviles intervienen diversos tipos de imanes para manipular o mejorar las diferentes partes y elementos que integran el vehículo.


Imanes industria automoción

 

De esta forma podemos ver, por ejemplo, cómo se utilizan imanes pequeños para manipular e instalar componentes en diferentes partes del vehículo y también para transportar y procesar los diferentes materiales que forman parte del vehículo, tanto los de alto valor tecnológico como otros menos tecnológicamente avanzados como podrían ser, por ejemplo, la carrocería y el chasis.

 

De lo que no cabe ninguna duda, es que la llegada de los imanes al sector de la evolución suele estar siempre aparejada con un desarrollo tecnológico. Así, si primero llegaron a las cadenas de montaje; luego lo harían a los componentes de alto valor tecnológico añadiendo valor y calidad y haciendo que, comparativamente, su intervención en los procesos de construcción de la industria automóvil añadiese mucho valor al producto final.